Cuando iniciamos una relación laboral, nos es extraño que, en algunas ocasiones esta inicie con diferencias.

Aquí te damos 5 recomendaciones que te pueden ayudar a mejorar la situación:

  1. Lo único que puedes controlar, es la forma en como reaccionas a determinada situación, por ende, es importante evaluarte y saber si el origen de esa mala relación es tu actitud y respuesta frente a la misma. Recuerda que siempre aprendemos de los demás y es tu decisión sacar ese potencial de la relación con el otro.
  2. Es sustancial pensar y entender el punto de vista de ese compañero (a), saber porque se comporta de determinada forma, que necesita de ti, cuáles son sus gustos, sus proyectos, etc.
  3. Da un vistazo a la manera en que te relacionas con los demás, a tu estilo personal, a tu comunicación verbal y no verbal, todos somos diferentes y es muy válido que lo seamos, cuando lo identificamos, las relaciones con nuestros compañeros (as) son más fluidas y auténticas.
  4. No enciendas la llama, ¡¡¡Aporta!!!, siendo el protagonista de la solución y no del conflicto, avanza y progresa, haz equipo, no trabajes solo, convirtiéndote en una pluralidad y no en una singularidad, cuando se trata de una relación laboral siempre será mejor colaborar que competir y saldrás ganando.
  5. Por último, pídele ayuda al otro, esto le hará pensar que eres una persona a la cual se le puede hablar. Nunca es tarde para volver a comenzar y esa relación difícil poco a poco se tornará manejable.

¡¡Si le das la oportunidad al otro, te la estás dando a ti mismo!!

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